Eider Salegi: "La persona que ha desarrollado la mirada sensible, confía en las capacidades del niño o la niña"

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Eider Salegi: "La persona que ha desarrollado la mirada sensible, confía en las capacidades del niño o la niña"

Entrevista

Eider Salegi: "La persona que ha desarrollado la mirada sensible, confía en las capacidades del niño o la niña"

La tesis "Irakaslearen begirada sentikorraren eraikuntza" presentada por Eider Salegi en el campus de Eskoriatza el pasado mes de julio, obtuvo la calificación de cum laude. Hemos hablado con la autora sobre dicha investigación.

2021·09·15

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El pasado 16 de julio, Eider Salegi (Orio. 1981) presentó la tesis doctoral "Irakaslearen begirada sentikorraren eraikuntza". El acto se llevó a cabo en el campus de Eskoriatza. Hemos preguntado a la investigadora sobre este trabajo que obtuvo la calificación de cum laude.

 

 

¿En qué consiste la "mirada sensible" del profesor o de la profesora?

Cuando hablamos de la mirada sensible del o la profesora, nos referimos al modo que tiene dicho docente de mirar al alumnado, que influye directamente en su comportamiento y actividad profesional. Una profesora o un profesor con identidad sensible, no es sólo una profesora o profesor sensible; es algo que va más allá, ya que configura una forma de ser.

 

La definición de la mirada sensible del profesorado se ha completado teniendo en cuenta cinco aspectos: la mirada hacia el niño o niña, la mirada hacia la educación, la mirada hacia el rol del o la docente, la mirada hacia el otro u otra y la mirada hacia uno o una misma.

 

Aunque en la tesis cada aspecto se desarrolla con profundidad, en resumen, diríamos que la persona que ha desarrollado una mirada sensible, confía en las capacidades del niño o la niña. Esta forma de ver al niño o la niña y entender su infancia condicionará totalmente su intervención, y a partir de ahí pondrá en marcha intervenciones centradas en dichos niños y niñas y preparará contextos en los que éste esté seguro, satisfecho y confiado y desarrolle sus capacidades. Se convierte en un o una observadora de los procesos naturales de los niños y niñas, positivo, dulce, sensible, acogedor, comprensivo, con capacidad de conectar emocionalmente, favorece la autonomía de los niños y niñas, pone en claro los límites pero actúa con flexibilidad, no ejerce el poder con fuerza. El objetivo del profesor o profesora sensible es llegar a las particularidades de cada niño o niña, además de que el profesor o profesora con mirada sensible mira y entiende a la otra persona desde el respeto y la aceptación, como compañeros o compañeras, familias. Su objetivo no es moldear, es tratar de entender al otro o la otra, tener capacidades socioemocionales y actuar con responsabilidad y compromiso. El profesor o profesora con mirada sensible, tiene trabajada una fuerte identidad, responde con certidumbre y fortaleza a la práctica educativa y muestra su disposición a adaptarse a las nuevas situaciones. Además de eso, el o la docente con mirada sensible se cuida, pone en marcha los caminos hacia el bienestar y considera la formación continua como algo muy importante.

 

Sin embargo, también hay variables que influyen de forma indirecta en esa mirada sensible; las características personales del profesor o profesora tienen una gran importancia. Influye directamente en su mirada sensible analizar los hitos y vivencias significativas de su vida, explorar en el modelo de apego o tener en cuenta la autopercepción sobre el bienestar y la autoestima, por ejemplo, es significativo. Por otro lado, es importante prestar atención a la formación que ha recibido el o la docente, ya que la cualidad de la formación también puede influir en la construcción de la mirada sensible. El objetivo de la tesis ha sido, entre otros, centrarse en esos aspectos que considero fundamentales.

 

¿Por qué es importante trabajar esa mirada?

La Educación Infantil es una etapa decisiva por muchas razones: es el tiempo del juego, de aprender a moverse, a empezar a hablar, a descubrir el entorno, a adquirir autonomía y a relacionarse con los demás. En la infancia se asientan los primeros pilares de la personalidad y, por supuesto, de toda la vida. La Educación Infantil es el inicio de la carrera escolar del niño o niña, una etapa muy importante para su desarrollo. Deberíamos considerarla como una etapa estratégica en las escuelas.

 

Hay que tener en cuenta que la escuela es algo más que mera enseñanza. En ese contexto, construyen relaciones importantes que les ayudan a crecer. En consecuencia, su desarrollo depende también en gran medida de la respuesta de las y los adultos en la escuela. Por tanto, es determinante la mirada y el rol de la profesora o el profesor. Dado que el niño o niña pasa muchas horas en la escuela, corresponde al profesorado, al menos durante el horario escolar, ofrecer al niño o a la niña las condiciones y recursos adecuados para su crecimiento y desarrollo. Es imprescindible centrarse en el profesor y la profesora cuando hablamos de una educación infantil de calidad.

 

En este sentido, construir una relación de calidad con cada niño o niña es uno de los principales deberes del profesor o la profesora, actuando con sensibilidad para ello y convirtiéndola en una imagen segura de apego del niño o niña. La sensibilidad es la capacidad de tener conciencia de las señales y necesidades del niño o la niña y responder de una manera adecuada y contingente. De esta forma, los y las profesoras se convierten en importantes figuras de apego para los niños y niñas, ya que les proporcionan un soporte físico y emocional para explorar el contexto y construir relaciones tanto con el otro como con sus iguales. Hay que destacar que el factor de desarrollo más importante en el desarrollo del niño y la niña es el apego. El niño o la niña debe construir un apego seguro con el o la adulta. Y en el caso de la escuela con el profesor o la profesora. Para construir un apego seguro, el niño o la niña necesita adultos sensibles.

 

Además, la identidad del profesor o la profesora sensible ofrece un marco para saber "cómo ser una o un profesor sensible", "Cómo actuar como una o un profesor sensible" y "cómo entender la educación con sensibilidad".

 

¿Cómo y dónde se puede construir esa mirada?

En esta investigación se han analizado siete docentes y cada uno y cada una tiene su propia mirada, no hay dos miradas iguales; y si hubiéramos estudiado 30 docentes, nos encontraríamos con otras tantas miradas diferentes. Por tanto, es importante subrayar la graduación de la sensibilidad. No se sitúa en una dicotomía ser sensible/no ser sensible; se puede tener más o menos sensibilidad. Algunos y algunas se acercan más que otros y otras a esa mirada.

 

Según los resultados de la investigación, la mirada sensible es un constructo que se va desarrollando a lo largo del tiempo. Es un proceso vivo. La persona no surge definiendo una identidad concreta ni fijando una mirada sensible; es un proceso nunca acabado. La mirada es algo dinámico, complejo, multidimensional y cambiante; que se construye en interacción con el contexto y que afecta a todas las esferas de la persona. Y esto tiene reflejo en el ambiente del aula, en el comportamiento y la evaluación con el niño o la niña. Otra idea que se quiere destacar es que la mirada sensible es que se puede desarrollar.

 

Teniendo en cuenta las narrativas de la vida de los y las profesoras analizadas, es evidente que existen una serie de hechos que han influido en la construcción de esa mirada sensible, de hechos significativos que han influido en la vida de los profesores y profesora; hitos que pueden ser considerados como puntos de inflexión. Que han sido precedentes para tener esa mirada que tienen hoy en día.

 

Así, la persona va cambiando y evolucionando a lo largo del tiempo a través de diferentes vivencias y episodios de la vida. Y eso repercute directamente también en la función profesional. Este proceso es continuo, lo que somos hoy en día, es consecuencia de todo lo que vivimos; de las personas que han pasado por nuestra vida, de nuestros valores, pensamientos y emociones; en definitiva, de que nuestras experiencias hayan sido positivas o negativas.

 

Es de destacar que todos estos hechos tienen algo en común: están muy relacionados con el cuerpo y las vivencias. Muchas veces, además, no son experiencias fáciles, pueden traer sufrimiento, pero también nos pueden llevar a mirar desde otro lugar y de otra manera, son experiencias que ofrecen una gran oportunidad de aprender y permiten la transformación porque se hace un cuestionamiento de uno o una misma. Tienen la capacidad de cambiar lo que teníamos configurado en nuestro interior o una forma de ver y sentir. Esto lleva a la persona a entender, mirar y sentir el contexto de otra manera. Así, estos pasajes tienen la capacidad de producir cambios en la identidad o en el proceso profesional. Por un lado tenemos pasajes personales significativos, que están relacionados sobre todo con las experiencias de la infancia: las relaciones con los padres y madres o con los hermanos y hermanas, los primeros recuerdos y vivencias escolares, las relaciones agridulces con los amigos y amigas, los casos de bullying, el abandono... Por otro lado, están los pasajes pedagógicos significativos, que destacan el cambio producido por algunas sesiones formativas en su "mirada" y las intenciones formativas de cara al futuro. Y por último, se refieren los pasajes profesionales significativos: la importaciones de las experiencias relacionadas con la estabilidad, procesos de innovación, satisfacción laboral, etc.

 

El modelo de apego del profesor o profesor también puede decirse que es decisivo y determinante en la construcción de la mirada sensible. Pero no es definitivo. Al igual que se puede trabajar y desarrollar una mirada sensible, también se pueden trabajar y tratar modelos de apego. Aunque a lo largo de la vida estos modelos se mantienen estables, pueden sufrir cambios como consecuencia de nuevas experiencias y relaciones de calidad con otras influencias significativas.

 

¿Qué metodología has utilizado en la tesis?

Hemos optado por la metodología cualitativa. En el caso de esta investigación, se ha querido explorar la vida profesional y personal del profesorado y para ello trabajamos el método biográfico-narrativo, ya que permite conocer la forma en que los seres humanos experimentamos el mundo y la realidad. La investigación narrativa es interesante para pensar sobre la experiencia, ya que es una herramienta adecuada para interiorizar la identidad, los significados y el saber práctico. Además de tomar como punto de partida el relato de la vida del profesorado, he buscado la inspiración en la metodología de historia de vida.

 

En la investigación han participado siete profesores y profesoras. Y tienen varias características en común; por ejemplo, todos y todas han realizado estudios de Educación Infantil y comparten una misma profesión. Pero han crecido, educado y construido sus relaciones en diferentes contextos. Han tenido diferentes experiencias vitales. Los caminos de formación también han sido diversos. Cada uno y cada una tiene su propia historia personal y pertenecen a diferentes franjas de edad y experiencias laborales.

 

La principal herramienta para la recogida de datos ha sido la entrevista biográfica. Se ha realizado una entrevista con cada docente. Una entrevista dividida en tres sesiones, basadas en preguntas sobre la historia personal, la historia profesional y el trabajo diario del o de la profesora.

 

Por otro lado, para conocer el modelo de apego adulto se ha utilizado la escala ECR-S (Experiences in Close Relationships), que permite situar a la persona en cuatro modelos de apego: seguro, ansioso, evitativo y preocupado. 

 

¿Puedes citar las principales conclusiones?

Esta investigación ha permitido identificar cuáles son las claves del desarrollo de la mirada sensible: conciencia, capacidad de adaptación, bienestar, capacidad de resiliencia, implicación y compromiso, y por último, formación.

 

Esas variables principales interactúan constantemente. Porque, como se ha mencionado anteriormente, la mirada sensible es un proceso dinámico, adaptable, y en constante cambio. Un proceso en continuo movimiento, cada profesor y cada profesora tiene, además, una mirada sensible propia, adaptada a cada momento y contexto.

 

El conocerse y tener conciencia de sí mismo fortalece su identidad y enriquece su propia mirada. Y ese es el punto de partida del desarrollo personal y del bienestar del profesorado. Cuando el profesor o la profesora se siente bien, se abren posibilidades de desarrollar una mirada sensible, lo que abre las puertas para observar y escuchar al niño o la ñiña, es decir, estar atento a sus señales, interpretarlas y responder de una manera adecuada.

 

Pero si el profesor o la profesora no disfrutan de bienestar, baja la sensibilidad. Las prisas y las preocupaciones no permiten al profesorado poner toda la mirada en el niño o la niña, sentirlo, sentirla. En consecuencia, se obstaculiza la capacidad de escucha. Cuando baja el bienestar del profesorado, también disminuye la sensibilidad. Y se relaciona con las respuestas negativas del profesorado, lo que puede influir directamente en el desarrollo del niño y la niña; poniendo en marcha prácticas y rutinas rígidas, aumentando las reacciones punitivas o influyendo en la capacidad de escucha del profesor o la profesora. En este tipo de situaciones, la resiliencia del profesional es un factor muy importante para afrontar los diferentes retos que generan las situaciones difíciles.

 

Cuando el profesor o la profesora actúa con sensibilidad, sin embargo, se adapta al niño o niña, actúa con flexibilidad y es otra de las claves de la profesión. Sólo así se conseguirá construir una relación de calidad con el niño o la niña.

 

Se sienten buenos y buenas profesoras y a gusto en su trabajo, cuando ven a los niños y niñas bien y contentas. Y los niños y niñas se sienten así cuando sienten confianza y seguridad en la relación. Esto permite al profesorado sentirse implicado y comprometido en el trabajo.

 

El desarrollo de conductas de sensibilidad por parte de los futuros profesores y profesoras es muy importante, por lo que centrarse en la formación es estratégico. Para el diseño formativo de la mirada sensible, el estudio ofrece algunas claves o indicaciones: se ha visto claramente que en la formación hay que dar cabida al desarrollo personal, al autoconocimiento, a la sensibilidad, a la identidad y a la resiliencia. El tema de los modelos de apego es otro de los campos a tener en cuenta y abordar en esas formaciones, por su importancia, y porque es un área que se puede trabajar y desarrollar.

 

¿Cuáles son las posibles líneas de investigación que se abren con tu investigación?

Ha quedado clara la importancia de la formación en la construcción de esa mirada sensible. De cara al futuro puede ser interesante incidir en la formación que se da en los estudios de Educación Infantil y tratar estos temas no sólo en el grado, sino también en el desarrollo profesional o en la formación continua del profesorado que está trabajando en la escuela. Una vez hecho esto, sería interesante ver si la mirada sensible se ha desarrollado o no.

 

Por otra parte, podría ser muy interesante analizar el tema del género.

 

¿Ha encontrado alguna curiosidad que le haya sorprendido en el proceso de investigación?

Cuando trabajas tu propia historia, uno o una se (re)encuentra a sí misma. Comienza un trabajo consigo mismo que cambia la relación con su historia. Es curioso cómo lo puede transformar la propia palabra. Al entrevistado o entrevistada se le ha dedicado un espacio y un tiempo para hablar y las entrevistas han adquirido en ocasiones un tono terapéutico y así lo han manifestado los y las protagonistas. Les ha ayudado a ver y gestionar el enfado de otra manera o, al nombrar, al poner palabras a las dificultades, han empezado a dar pequeños pasos adelante. Incluso alguien ha comentado las que el proceso le ha influido de una manera positiva en sus relaciones.