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Iritzia · Garikoitz Araolaza

EDUCACIÓN Y PARADIGMA 2.0

En los últimos tres años, se ha popularizado un término en Internet, el de web 2.0. Sin embargo, la clave de tal paradigma no es nueva, no nació en 2005, sino que se halla en la esencia misma de Internet y la red, presente ya desde el siglo pasado, desde los años 90: la aparición de un canal de comunicación realmente bidireccional y masivo, en el que los participantes no son sólo receptores sino productores.

Lo que ha ocurrido es que esa promesa se ha ido concretando poco a poco, de lo potencial, al crecimiento exponencial. Y es en estos últimos años en los que hemos visto que miles de internautas cargando fotos, videos o marcando lugares en el mapa (1), pueden aportar entre todos más conocimiento e información que cualquier organización o medio formal. Por ello, las organizaciones y productos de más éxito en el entorno 2.0 son aquellos que saben canalizar ese aporte del consumidor productor, que no sólo dan sino que reciben, agregan conocimiento, y comparten el resultado.

El mundo de la enseñanza no es ajeno a este cambio de paradigma. Conceptos como el Project Based Learning (PBL), aplicado en Mondragon Unibertsitatea, o el proyecto Mendeberri (2)pretenden ir más allá del modelo clásico del profesor que suelta su rollo, y los alumnos que toman apuntes. La participación activa del alumno en la clase, y más allá de la clase, en el producto final (el proyecto concreto de que cada iniciativa PBL por ejemplo), son pasos en la dirección 2.0, sin duda. Se trata de entender el conocimiento como producto de una actividad de agregación e intercambio, no como un paquete finito que se transmite desde el punto A (la atalaya del profesor) a los puntos B (los pupitres de los alumnos).

Creo que es el momento, además, de ir más allá de los cambios metodológicos intramuros. Compartir en clase está bien, pero en el nuevo contexto tecnológico hay que ir (se puede ir) más allá del campus y tratar el nuevo concepto en la red. Se puede empezar modestamente, mediante un blog en el que un profesor cuenta su experiencia, comparte sus conocimientos, o plantea allí mismo las preguntas y retos de un ejemplo PBL dado... O se puede hacer más estructuradamente, como ha hecho el Instituto Tecnológico de Massachussetts con la iniciativa Open Courseware (3), abrir sus cursos a la red, libremente. Un paso más decidido en este sentido es el de compartir radicalmente, no sólo mediante la divulgación del conocimiento, sino mediante la liberación de ese contenido. La iniciativa PLOS (4), Biblioteca Libre de las Ciencias, es un ejemplo de esta última tendencia: el conocimiento académico, libre, en revistas publicadas en la red no sujetas a copyright.

Creo que el ecosistema de Internet no hubiera sido posible sin la aportación decisiva del software libre y de su licencia de uso y explotación abierta, la GPL (5). La tecnología libre ha sido una de las claves de la explosión 2.0 en la red, y creo, por tanto, que el conocimiento y la cultura libre pueden jugar un papel igualmente esencial en la formulación de una educación 2.0. No lo dijo un científico, sino un dramaturgo (George Bernard Shaw), pero no deja de ser físicamente exacto lo que describe esta frase: si yo tengo una manzana y tú otra, y las intercambiamos, terminamos con una manzana cada uno; pero si yo tengo una idea y tú otra, y las intercambiamos, cada uno acaba con dos ideas en su poder.
Ejemplos pueden ser:

  1. Flickr.com, Youtube.com y Tagzania.com
  2. http://www.mondragon.edu/estudios/modelodeaprendizaje/ bfqueesmendeberri
  3. http://ocw.mit.edu
  4. http://www.plos.org
  5. http://es.wikipedia.org/wiki/GNU_GPL