Hoy lunes, han comenzado en la Facultad de Ciencias Empresariales las clases del Grado en Administración y Dirección de Empresas adaptado al Espacio Europeo de Enseñanza Superior
Hoy lunes han comenzado las clases en la Facultad de Ciencias Empresariales de Mondragon Unibertsitatea. Entre las novedades para este curso destaca el comienzo de la titulación de Grado en Administración y Dirección de Empresas adaptada al Espacio Europeo. Con esto, M.U. se convierte en la primera universidad vasca con la oferta académica adaptada al Espacio Europeo de Educación Superior. Ello pone de manifiesto el carácter innovador y pionero de Mondragon Unibertsitatea, que lleva más de siete años trabajando en un modelo educativo, el proyecto Mendeberri, que entronca directamente con los requisitos del Espacio Europeo y cuyo objetivo es la formación de excelencia. Se trata sin duda de una de las apuestas más importantes de esta universidad que persigue responder a necesidades y transformaciones que se están produciendo en empresas y organizaciones y que en opinión de los máximos responsables de las misma hacían imprescindible un cambio radical en el concepto educativo, algo con lo que Mondragon Unibertsitatea se anticipaba al reto europeo de enseñanza superior.
Alrededor de 55 alumnos se han matriculado en esta titulación de grado. Estos alumnos tienen ante sí una oportunidad única para incorporarse al marco europeo, para subirse al tren europeo de la formación en lo que será la primera promoción adaptada a este espacio común. Serán de hecho los primeros alumnos del País Vasco que puedan hacerlo junto con los aproximadamente 335 matriculados en las 5 titulaciones de ingeniería que también se ofertan desde MU y que por tanto obtengan su título adaptado ya a las exigencias de Europa.
Además, iniciarán sus clases a lo largo de septiembre, en torno a otros 600 nuevos alumnos matriculados en el resto de titulaciones de Mondragon Unibertsitatea, que a pesar de no haberse transformado todavía en GRADOS, aplican el nuevo modelo de enseñanza MENDEBERRI implantado de manera progresiva durante los últimos años.
Tren europeo de la formación: reingeniería educativa
Mondragon Unibertsitatea ha puesto en marcha su maquinaria para subirse al tren europeo de la formación. La enseñanza adaptada que la universidad impartirá a partir de este curso, plantea un modelo muy diferente respecto a la enseñanza tradicional. Un modelo que tiene como finalidad formar a personas cuyas competencias personales, sociales y profesionales les permitan hacer frente a los nuevos retos del mundo laboral; personas capaces de asumir su propia formación, de trabajar en equipo, liderar proyectos, tomar decisiones, negociar y comunicar.
En definitiva, supone pasar del modelo clásico de enseñanza basado en la transmisión de conocimientos y en el protagonismo del profesor a una formación basada en competencias, que fomenta la autonomía del alumno y el desarrollo de otras capacidades. Un proyecto educativo que incida en la participación del estudiante, que fomente la colaboración, la asunción de responsabilidades, en definitiva, un modelo que sitúe al alumno en el centro del proceso formativo y haga de él un agente proactivo.
De hecho, el diseño de las materias está orientado a la profesión, es decir, orientado a la adquisición del resultado que se quiere obtener, y ahí se introducen conceptos como inderdisciplinaridad, interrelación y la complementariedad de las materias.
Junto a la formación técnica otro pilar importante en la nueva formación es el desarrollo de habilidades, competencias y valores, en definitiva, la adquisición de competencias transversales que aseguran al alumno una mejor preparación no solo desde un punto de vista técnico sino también personal. Capacidad de liderar, de trabajar en equipo, comunicar, ser emprendedor. Un modelo trilingüe, donde el alumno ha de finalizar con una elevada capacidad de desarrollar su actividad como mínimo en euskara, castellano e inglés, y que aproveche al máximo las oportunidades derivadas de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación..
Otro elemento que experimentará una importante transformación será el rol del profesor, convertido en una especie de tutor y con un papel activo para fomentar el aprendizaje del alumno. Un profesor implicado directamente en la gestión del proceso de aprendizaje y donde junto con el resto de profesores desarrollan un trabajo conjunto para establecer las competencias que el alumno debe adquirir. El rol del alumno también cambia. Se convierte en un sujeto activo de su propio proceso formativo potenciando su aprendizaje autónomo y cooperativo a través de grupos de trabajo.
En cuanto a la planificación académica, ésta tendrá en cuenta tanto el tiempo que el alumno transcurre en clase como el trabajo que el alumno realiza fuera de ella a la hora de valorar su proceso de formación. Es decir, la planificación tendrá en cuenta todo el trabajo que realiza el alumno, tanto fuera como dentro de las aulas mientras que la universidad se compromete a buscar las máximas garantías para que el alumno finalice la carrera en los plazos establecidos. Respecto al sistema de valoración, desaparece el modelo de evaluación basado en exámenes finales y se pasa a valorar de forma continua todo el trabajo que el alumno realiza y las competencias que van adquiriendo. Es decir, se introducen los conceptos de valoración continua y valoración global.
Asimismo, el nuevo modelo supone la formación práctica del cien por cien de los alumnos en empresas reales, asegurando la realización de prácticas y proyectos fin de carrera en un contexto de resolución de proyectos reales y se plantea el objetivo de llegar al cien por cien de los alumnos en el ratio de movilidad, de tal forma que se asegure la estancia en el extranjero durante sus periodo universitario.