Recomendaciones
PRIMERA RECOMENDACIÓN: BUSCAR INFORMACIÓN
Una de las claves del desarrollo de cualquier negocio es, sin duda, contar con INFORMACIÓN de interés relacionada con él ámbito en el que nos vamos a mover.
Aunque te pueda parecer que la búsqueda de información se debe dar en una fase más avanzada –que efectivamente así es– no está de más dedicar un pequeño esfuerzo a documentarse sobre cualquier información relacionada con nuestra idea.
¿Dónde buscar información?
• En Internet.
• En ferias del sector.
• En noticias en periódicos, revistas especializadas, libros, etc.
• En foros de discusión, jornadas, conferencias relacionados con el tema.
• En personas conocedoras del sector.
¿Qué nos aporta esa búsqueda?
• Empezar a olfatear el mercado.
• Empezar a introducirse en el ámbito empresarial.
• Empezar a contrastar, de forma muy preliminar, la viabilidad de la idea.
• Quizás, exista otra persona que tenga la misma idea.
SEGUNDA RECOMENDACIÓN:
¿NECESITO UN CURSO PRÁCTICO DE FORMACIÓN?
Es posible que un curso de formación sea algo que tengas previsto más adelante. Es probable que te consideres una persona lo suficientemente capacitada para desarrollar tu idea en términos empresariales. Si así es, quizás, no lo necesites en este punto y sea mejor estrategia esperar a descubrir, a lo largo de la aventura, dónde están tus debilidades y cómo mitigarlas con la ayuda de un curso especializado.
Bien, otro caso puede ser que desde un principio sientas la necesidad de que te ayuden a centrar tu idea, te aconsejen, te marquen las directrices a seguir. Es una actitud prudente que puede serte de gran ayuda al comienzo de la aventura emprendedora.
TERCERA RECOMENDACIÓN:
ESTAR DISPUESTO A CAMBIAR EL RUMBO DE LAS COSAS EN CUALIQUIER MOMENTO
Un autor norteamericano, Spencer Johnson, escribió un libro sobre las diferentes actitudes ante el cambio “¿Quién se ha llevado mi queso?”. Es una historia sencilla, escrita en forma de cuento, que tiene por protagonistas a dos ratones y dos personas que comparten la misma comida: el queso. Estos personajes habían encontrado una habitación repleta de queso. Sin embargo, un día el queso desaparece. Ante este problema los protagonistas se comportan de diferentes maneras llevándoles a situaciones muy dispares. De esta manera, el libro refleja, de forma muy sencilla y clara, las diferentes actuaciones frente al cambio y sus respectivas consecuencias.
Bien, no vamos a alargarnos más con la historia de “¿Quién se ha llevado mi queso?” pero sí nos interesa sacar partido de algunas de las conclusiones del autor, que nos pueden servir en esta fase de nuestra propia aventura.
• Momento de vacilación: ¿echarnos atrás en nuestra idea?......aunque es totalmente legítimo tenemos que ser conscientes de que si nos encontramos en esa tesitura es probable que no tengamos pleno convencimiento del éxito de nuestro proyecto y eso nos puede crear un clima de inestabilidad, poca iniciativa, ineficacia, limitaciones,
etc. Hay que buscar la forma de aclarar las ideas antes de seguir.
• Miedo al cambio: es posible que en algún momento de cambio inesperado se tenga vértigo, incertidumbre, temor a seguir, etc. intenta pensar en qué harías si no tuvieras miedo. Aunque tratemos instintivamente de evitar el cambio, el cambio es inevitable, hay que reaccionar.
• Alerta: hay que estar alerta, lo ideal sería anticiparse al cambio, pero sino hay que saber buscar alternativas, actuar con rapidez y tratar de disfrutar de lo que se va a convertir en una “nueva” aventura. ¿Tienes una idea y dispones de los conocimientos y capacidades necesarios para llevarla a cabo? Pues es hora de que comiences a pensar
y reflexionar sobre tu proyecto empresarial. Tienes que valorar tu idea detenidamente antes de entrar en materia y decidir si estas dispuesto a darlo todo por hacerla realidad.