Desarrollo de la competencia de Iniciativa Emprendedora desde la Educación Secundaria
Ekimen Ekintzailearekin lotutako gaitasunen garapena ez da mugatzen adin talde jakin edota esparru bakarrera, gaitasun hori beharrezkoa baita bizitzako esparru orotan.
Elaborar una propuesta para desarrollar la competencia de Iniciativa Emprendedora en el ámbito educativo desde los 12 años”. Este es el reto que se le planteó a Saiolan, primero desde representantes de la Federación de Ikastolas (de cara a la elaboración del Curriculum Vasco) y después desde la Dirección de Empleo del Departamento de Justicia, Empleo y Seguridad Social del Gobierno Vasco.
Habitualmente, la experiencia de Saiolan se centra en el emprendizaje con jóvenes que ya han superado la mayoría de edad y orientado al desarrollo de nuevas actividades empresariales. A pesar de ello, entendemos la “Iniciativa Emprendedora” como una actitud ante la vida que abarca todos los ámbitos, en la que el ámbito profesional (y de creación de empresa) es uno de ellos, muy importante para uno mismo y para la sociedad, pero no el único.
¿Por qué es importante el desarrollo de la “Iniciativa Emprendedora” desde edades tempranas en la Educación?
- Horrela, norbanakoaren esparruan, norberaren gaitasunak eta harremanetarakoak hobetzera bideratuta; hezkuntza eta formazioaren esparruan, norberaren gaitasun eta ezagutzak garatzera bideratuta; eta esparru sozialean eta naturalean, ingurune sozial partehartzaileago, dinamiko eta aberasgarriagoan elkarbizitzeko ez ezik, garapen iraunkorra aurrera egitea ahalbidetzen duen gaitasunaz dihardugu. Ildo horri jarraiki jaso zuen Saiolanek Ikastolen Federaziotik eta Eusko Jaurlaritzatik orriotan zedarritzen den eskaera: 12 urtetatik aurrerako hezkuntza mailetan Ekimen Ekintzailerako gaitasuna garatzeko proposamen baten burutzapena.
La realidad que hoy en día vivimos está caracterizada tanto por la creciente interdependencia a nivel global, como por su consiguiente naturaleza cambiante (cada vez a mayor velocidad). El cambio de la realidad es causado por multitud de factores y nuestra “participación activa” (si la ejercemos) puede ser uno de esos factores. Podemos “emprender” e influir en la realidad resultante; podemos “no emprender” y la realidad también evolucionará, pero de otro modo, a merced exclusivo de factores externos a nosotros. Emprendiendo participamos activamente en la realidad resultante del cambio: participamos activamente en la evolución.
La creciente interrelación a nivel global conduce a que cada vez en mayor medida percibamos el hecho de que las acciones en un lugar determinado tienen impacto en uno u otro momento, en uno u otro grado, en el resto del planeta, y de que cada vez se acelera más la velocidad a la que se produce dicho impacto.
Hoy más que nunca en la historia es necesario que los jóvenes reflexionen sobre la realidad que viven y las interdependencias que intervienen en ella, imaginen/sueñen realidades mejores y participen en su manifestación/ “realización” siempre evaluando el impacto de las acciones llevadas a cabo.
Especial atención al Desarrollo Humano Interior
La visión desde la cual “se mueve” la persona determina su “motivación” y como consecuencia su “comportamiento”. El sistema educativo se propone educar para la participación de las personas en la creación de una realidad mejor para el conjunto de la humanidad. Para ello es preciso desarrollar la iniciativa emprendedora pero no sólo eso. Podemos desarrollar la iniciativa emprendedora en personas emprendedoras con visión egocéntrica y conseguir resultados peores para la humanidad como conjunto.
Por ello consideramos fundamental insistir en que el desarrollo de la competencia de Iniciativa Emprendedora se realice siempre necesariamente de la mano de un Desarrollo Humano Interior en la persona. Todo desarrollo de la competencia de Iniciativa Emprendedora que no contemple este Desarrollo Humano Interior será “cojo”; e impedirá un desarrollo sostenible de la humanidad y del planeta.
¿Qué entendemos por “Emprender”?
Entendemos por emprender el “llevar a cabo el proceso emprendedor”, cualquiera que sea el ámbito en el que se aplique. Entendemos el proceso emprendedor como un proceso dinámico que incluye cuatro fases (Fase Analítica, Fase Creática, Fase de Innovación y Fase de Evaluación) de forma sucesiva y continua.
Identificamos la necesidad y oportunidad del desarrollo de la competencia de “Iniciativa Emprendedora” en todos los ámbitos: en el ámbito personal-individual, para mejorar las cualidades personales de uno mismo y en su relación con los demás, todo ello en lo que respecta a aceptar y mejorar las propias carencias, debilidades, miedos-fobias y/o limitaciones; en el ámbito formativo y profesional, para mejorar las propias capacidades y conocimientos, así como para afrontar mejor el futuro económico-laboral y en el ámbito social y de la naturaleza para convivir en un entorno social más participativo, dinámico y enriquecedor, así como para avanzar en el desarrollo sostenible de nuestra sociedad en la naturaleza.
Hemos identificado tres ámbitos de actuación tratando de abarcar diferentes ámbitos de la vida e incidiendo insistentemente en la necesidad y oportunidad de emprender en todos ellos, yendo más allá del ámbito profesional de creación de empresa con el que normalmente estamos más acostumbrados a asociar la “Iniciativa Emprendedora”.
La diferenciación que hemos establecido entre estos tres ámbitos está por tanto motivada fundamentalmente para no olvidar, ni evadir, el abordaje de todos ellos en la Educación en el desarrollo de la competencia de iniciativa emprendedora.
Con todo, también deseamos trasladar nuestra consideración de que en absoluto se tratan de “departamentos estancos” en la vida. Es más, el desarrollo de la competencia de Iniciativa Emprendedora de la mano del Desarrollo Humano Interior conduciría crecientemente a la unicidad de todos ellos, de tal forma que cualquier proyecto que se abordara supusiera simultáneamente un emprendimiento personal, de formación y desarrollo profesional, así como de progreso social colectivo y de respeto a la naturaleza.