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Unibertsitate-Mailako Irakasleriaren Formazio-Plan Arrakastatsurako Irizpideak

Goi Mailako Hezkuntza Espazio Europarrerako trantsizioan eraldaketa prozesu konplexuei aurre egitea egokitu zaio unibertsitateari.

Paradigma berri honetan konpetentziak dira irakaskuntza-ikaskuntza prozesuaren erreferentzia eta oinarri. Aitzitik posible al da konpetentzietan oinarritutako ikaskuntza planteatzea irakasleriak berak ez badu horretarako konpetentziarik? Hori horrela, ezinbesteko gertatzen da irakasleriaren konpetentziak definitzea eta horietan trebatzeko formazio-plan egokiak sustatzea. 

Las universidades estamos sumidas en complejos procesos de cambio a raíz de la creación del Espacio Europeo de Educación Superior. Unos procesos de cambio que requieren la movilización e implicación del profesorado universitario. Ante esta situación, la formación se muestra como la mejor herramienta para facilitar y favorecer esos procesos. Una formación cuyos marcos de referencia deberían incluir dos aspectos básicos:

  1. Los cambios en la institución universitaria, basados en la reflexión y valoración de su misión formadora-educadora por un lado, y, por otro, de los retos derivados del proceso de convergencia hacia el Espacio Europeo de Educación Superior.
  2. La profesionalización de la docencia. Cuando se plantea la actividad docente como una actuación profesional, estamos considerando al mismo nivel el ejercicio de la docencia y el dominio científico de la propia especialidad.


En este nuevo contexto resulta imprescindible la creación de un sistema de formación institucionalizado que proporcione espacios para una formación flexible, continua, diversa, transparente, integrada, racional, comprometida con los cambios y la excelencia.

En consecuencia, la formación del profesorado universitario se debería diseñar en base a los siguientes principios:

Institucionalidad

La formación debería de estar presente en los compromisos del rectorado, así como de las facultades y departamentos. Ello permitiría enfrentarse con antelación y de manera adecuada a cualquier tipo de propuesta de cambio o reforma que pueda surgir en el futuro. Además, una visión institucional de la formación posibilitaría el establecimiento de planes a medio y largo plazo que faciliten la adaptación del perfil y de las competencias que los cambios sociales están demandando de nuestras universidades y profesorado.

Diversidad

La formación debería dar respuesta adecuada a la gran variedad de situaciones y cambios a los que se tiene que enfrentar el profesorado universitario. Además de satisfacer y atender a las necesidades de los profesores principiantes, también debería responder a las variadas necesidades de formación del profesorado experimentado. La diversidad supone también atender una amplia gama de contenidos formativos especializados y generalistas, así como ofrecer un amplio repertorio de opciones formativas tanto individuales como colectivas.

Continuidad

La formación debería plantearse como un proceso continuado a lo largo de la vida del profesorado universitario. En consecuencia, será necesario plantear itinerarios formativos que garanticen la coherencia de las diferentes actividades formativas en las que participe el profesorado.

Transparencia

La política y procesos de formación del profesorado deberían ser públicos y accesibles para cualquier persona, de forma que pueda participar tanto en su diseño como en su desarrollo. Igualmente, esto se debería aplicar a los procesos de acreditación y de incentivos para la formación.

Integración

La formación debería promover la integración en tres ámbitos. En primer lugar en el ámbito de los contenidos. El eje de la formación debería ser la mejora de la competencia docente del profesorado, ofreciendo, para ello, acciones formativas que integren el conocimiento disciplinar con el contenido psicopedagógico.

En segundo lugar, debería combinar los aspectos teóricos y prácticos. Así, las acciones formativas deberían implicar un proceso de conocimiento y aplicación que ayude al docente a integrar los conocimientos formativos en sus enseñanzas.

Finalmente, el proceso formativo debería complementar la formación individual del profesorado con iniciativas más colectivas que permitan mejorar no sólo la enseñanza del aula sino la calidad de enseñanza en el departamento o en la titulación.

Racionalidad

La formación del profesorado no se improvisa. La formación requiere un diagnóstico de las necesidades formativas previstas tanto por el profesorado como por la institución, así como un diseño y una difusión adecuada del plan de formación, pasando por el desarrollo de la actividad formativa en condiciones adecuadas y, finalmente requiere una evaluación. Todos estos aspectos proporcionan racionalidad a un proceso tan complejo.

Flexibilidad

La formación debería ofrecer a los docentes opciones y estrategias adaptadas a su situación y a sus necesidades. Una adecuada combinación entre modalidades individuales y colectivas, entre actividades presenciales y no presenciales se adapta mejor a las condiciones actuales del profesorado.

Compromiso profesional y social

La formación es un derecho pero también un deber del profesorado universitario. Es la respuesta al compromiso que tiene el profesorado como formador, así como la respuesta al compromiso social que la Universidad tiene de ofrecer una formación de excelencia a sus alumnos.

Participación y gestión del conocimiento

La formación no puede llevarse a cabo sin el profesorado. La formación debe dar utilidad y visibilidad al conocimiento práctico generado por el profesorado universitario, incorporándolo en sistemas de gestión del conocimiento accesibles a cualquier otro profesor. Esta participación activa y este intercambio de conocimiento son las claves para mejorar la calidad de la enseñanza.

Excelencia

Uno de los objetivos de la enseñanza es la excelencia. Para ello, se deben crear procedimientos para evaluar tanto la calidad de los procesos formativos, como para evaluar los resultados de la formación en el profesorado, en su enseñanza, en el aprendizaje de los alumnos, en la organización del departamento.